martes, 28 de septiembre de 2010

LA DOBLE IMAGEN


 


















LA DOBLE IMAGEN
 





Cuando me iba pensé en ti:
en la mirada de tu ojo triste
y en el temblor de tu ojo alegre;
porque cada pupila es la mitad de tu alma
y tu alma llora y ríe alternativamente
y nos dice que sí, que no, que sí,
y para cada instante tiene
una lágrima dulce y una lágrima amarga.

Al regresar pensaba en ti:
en la desesperada sonrisa de tu cuerpo;
tu cuerpo, una mitad tan niña y mitad tan mujer
-posibilidad de pasión y certeza de infancia-;
tu cuerpo, aún inconsciente de ser tan sólo tu cuerpo
cruzado y recorrido por arterias, por miedos,
por hoyuelos graciosos y gestos perdurables;
tu cuerpo, que en sí mismo se refleja y reclina
con el alma del agua mirándose a un espejo.

Al despertar aún pensaba en ti:
pensaba en el milagro desigual de tu voz,
belleza cuya niñez permite comprender tanta espera,
comprender que no es vana la pasión de escucharte,
que todas las palabras dichas por ti hasta ahora
son la mitad tan sólo, son el claro hemisferio
de este mar silencioso que aún en ti permanece
creándose y oculto para un día clarísimo
donde voz y silencio serán dación de gracia.

Ay, sonido que nace como un mimado sueño,
¿con qué temblor mereceremos
esa fluencia absolutoria?
Cuerpo, voz y mirada que son mitad tan sólo
de un designio más alto que este destino nuestro:
la miseria no podrá derrotarlos; la desdicha
no ha de usurpar su lento continuar azulándonos,
porque al dolor y al miedo
vencieron simplemente existiendo,
y la mitad de su alma, la mitad de su sangre,
la mitad de su vida
son la justificable persuasión de la gracia:
rosa con que engañamos
a nuestra sombra en la tierra,
camino que elegimos para andar hasta Dios.



HORACIO ARMANI ( Argentina, 1925 )








 


Horacio Armani: sesenta años dedicados a la poesía
Irene Chikiar Bauer

Arca Digital
Editorial Victoria Ocampo



Horacio Armani cumple 60 años con la poesía. Para celebrarlo, la Editorial Victoria Ocampo publicó un libro homenaje a su trayectoria. Se trata –como lo expresa el autor- de una selección que lo llevó a revisar su propia obra, textos que remite al lector actual porque “aun cuando ciertos temas, ámbitos y modos de sentir parezcan alejados en el tiempo”, está convencido de que “si hubo poesía cuando se escribieron, esa poesía está fija y es permanente…”.

Como señaló María Esther Vázquez, “la editorial Victoria Ocampo pretende ser una continuación de Sur. Una editorial sin fines de lucro, con un veinticinco por ciento de apertura hacia los escritores argentinos inéditos”.

Pero además de descubrir nuevos valores, le editorial busca publicar “grandes escritores argentinos, de la actualidad y del pasado”.

En el año 2002 editaron su primer libro, ganador del Primer Premio del Concurso de Cuentos “Victoria Ocampo 2002”, se trató de “El cielo y el infierno” de Omar Amadeo Ramos; también una antología con los cuentos finalistas del concurso “Los cuentos”, ambos con el auspicio del Fondo Nacional de las Artes; y el ensayo filosófico sobre la obra de Borges “Los escándalos de la razón en Jorge Luis Borges”.

Seis años después, esta editorial publica un libro homenaje a los sesenta años dedicados a la poesía, de Horacio Armani.

Como él mismo adelanta se trata de una selección que lo llevó a revisar su propia obra, textos que remite al lector actual porque “aun cuando ciertos temas, ámbitos y modos de sentir parezcan alejados en el tiempo” está convencido de que “si hubo poesía cuando se escribieron, esa poesía está fija y es permanente…”. Los poemas de una juventud cuyos ideales advierte Armani, pueden parecer hoy ingenuos, surgieron de un deseo que el paso de los años no ha agotado, y cuya poesía queda cifrada al azar del encuentro con un lector, quizá “algún muchacho soñoliento del futuro” que las “sentirá como propias como escribiéndolas de nuevo en su memoria y en su esperanza”

Horacio Armani nació en Trenel, La Pampa en 1925 y tiene una larga trayectoria: Fue jefe de Extensión Cultural de la Biblioteca Nacional, realizó estudios de literatura italiana becado por el gobierno de Italia, trabajó en la Biblioteca del Congreso de la Nación y durante varios años tuvo a su cargo la sección bibliográfica del diario La Nación.

Distinguido con premios literarios como el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la poesía, el Primer Premio Nacional de Poesía, y el Premio Internazionale Eugenio Montale, su dedicación a este arte le valió la condecoración con el grado de Comendador de la Gran Cruz de la Orden al Mérito otorgada por el Gobierno de Italia.

Su vasta obra mereció el elogio de poetas y escritores de la talla de Jorge Guillen, Eugenio Montale, Severo Sarduy… Ezequiel Martínez Estrada escribió: “cada poema suyo es constelación de belleza, y ante mis ojos tengo el poema Elementos de la nostalgia , cuyo final (Quisiera…) es sencillamente grandioso”

Dejemos que el lector actual reciba el testimonio de estas palabras encadenadas en el tiempo, que el autor quiere dejar como testimonio, adelantándonos a un futuro incierto, como bien lo sabe Armani, porque “son tantos los avatares que se mueven en torno de una obra literaria o artística, que es impredecible el destino que le aguarda”. Pongamos en las manos del lector entonces, el final de aquella poesía alabada por Ezequiel Martínez Estrada, y que está incluida en “El sueño de la Poesía”:

“Quisiera
vivir mi vida entera aquí, quisiera
morir mi vida entera aquí, morir mi muerte entera
y sin destino, mi muerte coronada
como lo único purísimo,
lo único seco y solo con su fruto salvaje,
la herrumbre de algo que debió ser espléndido
y para cuya edad me creí concebido”


Irene Chikiar Bauer / Periodista










Hola amor, pensando

¿ como estarás ?



tiempos que no

escuchaba esta melodía,



y... al escucharla

es como si estuvieses aquí



en mis labios

todavía siento tu sabor,



y ... tus manos y las mias

corriendo,

senderos...,



la luz tenue de esta vela,

y la melodía que se escucha a lo lejos





en esta noche

me han hecho recordarte.







sole